“En la antigua Roma, se conocía como foro a la plaza donde se desarrollaban los negocios públicos y se
celebraban los juicios. El foro solía estar ubicado fuera de las murallas de la
ciudad (fórum significa “afuera) y
suponía un punto de enlace entre ésta y el exterior”. A sus 19 años, la nieta
era una muchacha lista, pues comenzaba las tareas del abuelo con una breve
definición. Como le platicaban que hacía Aristóteles, pensó el juez, envuelto
una nube de vanidad y, tal vez de legítimo orgullo.
El juez se consideraba un hombre práctico. Así se dirigía
a sus alumnos al iniciar los cursos en la Facultad de Derecho: “Conmigo van a
aprender práctica”. Al decir esto no
se ocurría mirar a su alrededor, pues el edificio de la escuela se componía con
una serie de bloques y, en cada uno de ellos, a su vez, había una sucesión de
pequeños auditorios en torno a una Aula Magna. Lo único que es posible
practicar en los salones es el uso del lenguaje oral para explicar un tema, una
actividad a desarrollar, un concepto, pero no la práctica forense. La práctica
forense únicamente se práctica en los tribunales. “Nadie puede aprender a nadar
sobre una mesa”, había sentenciado un viejo profesor.
Últimamente a esos auditorios se le agregaron recursos
electrónicos para apoyar la exposición (como el proyector de diapositivas). Todo
para alegar modernización. Ni tardo ni perezoso, el juez le encargó a su nieta
una serie diapositivas sobre diversos temas. La sorpresa fue mayúscula, pues
mientras el interpretaba las imágenes, los alumnos, cada vez más insolentes,
estaban concentrados en el teléfono celular.
Al juez los ojos se le humedecieron por la frustración.
No quitó la mirada de la pantalla, impidiendo con esto que los alumnos notaran
su turbación. Fue leyendo los textos de los pies de imagen, aunque las letras
se veían borrosas:
“Foro es el sitio en que los tribunales oyen y
determinan las causas”
“Foro es curia, y cuanto concierne al ejercicio de
la abogacía y a la práctica de los
tribunales.”
“En la antigua Roma, plaza donde se trataban los
negocios públicos y donde el pretor celebraba los juicios.”
“Foro es Parte del
escenario o de los decorados teatrales opuesta a la embocadura y más distante
de ella.”
Una vez serenado, miró de frente a los alumnos y sin venir a cuento
exclamó: ¡Los juicios orales son puro teatro!

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