martes, 22 de enero de 2013

El ir y venir de la palabra

"Y la Palabra se hizo carne, puso su tienda entre nostros..."

Fernando tenía en sus manos otra de las notas que le había pasado Ximena, su novia. No dejaba de sorprenderlo por su capacidad para resumir los temas:

SISTEMA INQUISITIVO
SISTEMA ACUSATORIO
En una sola institución se confunden las facultades de investigación, acusación y juzgamiento
Se separan claramente las facultades de investigación (policía bajo la dirección del Ministerio Público), acusación (Ministerio Público o particulares,  estos en México por excepción) y juzgamientos (juez)
Las actuaciones son secretas y domina en ellas la forma escrita
Prevalece la oralidad y rige el principio de la publicidad
Se constituye con una serie de actuaciones formales, sucesivas e intermitentes
Se basa en actos concentrados y continuos que procuran la inmediatez.

Fernando trajo a su memoria la última discusión con sus compañeros de trabajo sobre el tema que estudiaba.

—Olga: <<La oralidad no es una aportación novedosa. Es algo ya instaurado en el sistema penal actual. En la práctica se cuenta con un sistema oral, ya que en los expedientes del proceso sólo se escribe lo que relatan las partes que intervienen ante el Ministerio Público o Juez>>.

—Raúl: <<¡Cuidado! Que no se confunda una cosa con otra. Una cosa es aquello que manda la ley y otra lo que sucede en la práctica. La ley ordena lo que afirma Olga, pero en la práctica los escribientes no escuchan a las partes y escriben lo que ellos quieren escribir, después hacen firmar al participante o simplemente le piden que ponga su huella digital, si no sabe escribir>>.

—Sergio: <<Raúl toca un punto importante. Si el relato de las partes se escribe de manera fiel o no, lo cierto es que no lo escucha el juez. Es decir, las audiencias no son audiencias. “Audiencia” –dice el Diccionario‒ es el acto de oír las personas de alta jerarquía u otras autoridades, previa concesión, a quienes exponen, reclaman o solicitan algo>>.

—Olga: <<Concedo. Pero admitan ustedes que la oralidad entendida como un instrumento, o medio, (la expresión hablada) que permite o facilita la materialización y eficacia a los principios reconocidos hoy expresamente por el texto constitucional, ya se encontraba en nuestra Ley Suprema. Simplemente se aclaró>>.

Fernando aplicaba con profunda atención su pensamiento a la consideración de la oralidad y, más que tratar de definirla, discurría sobre los medios de conseguir que se hiciera realidad. Se había convencido de que el sistema penal inquisitorio deformaba el mundo y mientras se construía un mundo de papel, muchas personas se deterioraban en las prisiones hasta cesar de ser humanos  o abrazar la muerte.

No olvidaba, ni por un instante, que la patologización de lo humano, tanto a nivel individual como colectivo, acostumbra a producirse siempre que tiene lugar la interrupción, más o menos abrupta, de la comunicabilidad; entonces, la relacionalidad como forma genuina del ser humano en el mundo se echa a perder, quedando reducido en los estrechos límites de un “yo inexpresivo e inexpresado”.

Aunque Julio y sus compañeros del Movimiento de las Serpientes no podrían decir las cosas de esta manera, las habían comprendido a cabalidad. Aquellas personas que habían observado a estos jóvenes, muchachos y muchachas, no salían de su asombro, pues se comportaban como amigos. Su asombro sería mayor si supieran que Julio descubrió a su prójimo en la prisión (tal vez fue un caso excepcional). Ciertamente, los juicios orales no son ni pretenden ser una amigable composición, pero sí aspiran a constituirse en una obra, dentro de la cual el ir y venir de la palabra, restaure el respeto como condición necesaria de la comunicabilidad y, por tanto, de la relacionalidad.

Su conclusión era la misma que la de “Hernández”, el viejo juez en su Apocalipsis: Que los juicios orales se pongan en escena, porque son una fuente de esperanza para dominar la violencia que se apoderó de Veracruz, de México y del mundo entero.

domingo, 20 de enero de 2013

La Tremenda Corte y trespatines



Su abuelo le había platicado acerca de un exitoso programa de la radio cubana  y que se llamó La tremenda Corte, los personajes principales fueron José Candelario Trespatines y el señor juez. Cuando él se quería burlar de los juicios orales y su futuro en Veracruz (México), hacía alusión a la sorprendente comicidad de aquellas emisiones de radio. El abuelo decía que, si no se tenía el debido cuidado, en eso podría terminar el proceso penal acusatorio y oral, en una Tremenda Corte.

Ximena no tuvo la oportunidad o la fortuna de reír con las transmisiones de aquellas imitaciones burlescas de los juicios orales. Sin embargo, ahora que en su corazón se sentía invitada a la docencia quiso escuchar algunos programas en Internet, tal vez pudiera utilizarlos con propósitos didácticos (su novio le había solicitado apoyo para preparar el examen para obtener una beca y Julio, el hijo de Juana la cocinera, le acababa de pedir ayuda para preparar su examen de admisión a la carrera de leyes). Sin embargo, ella persistía en la convicción de que había sido llamada a ser defensora pública, estaba pendiente de lo que manifestaban los abogados y guardaba algunas notas periodísticas.

Revisando aquellas notas, una declaración en algún periódico local le hizo recordar La Tremenda Corte. Un abogado que se decía capacitado para  los juicios orales escribió lo siguiente:

He de manifestar a título personal que no estoy, como probablemente no lo están algunos o muchos de mis colegas que pisan constantemente los tribunales ya que aseverar que nos resistimos a una capacitación pese a las nuevas reglas del derecho acusatorio, es establecer que los juicios sumarios orales que muchos de mis colegas han realizado, entre ellos su servidor, y que con entrega a nuestra profesión y sabedores del Derecho hemos llevado a cabo en las diversas salas de juicios sumarios orales del estado, por ello es de señalar que probablemente quien ha manifestado la resistencia por parte de los que asumimos y probamos dignamente nuestra capacidad ante los tribunales, seria desde luego denotar que no conocemos las reglas aun y cuando hemos defendido los intereses de nuestros clientes obteniendo incluso sentencias favorables, por lo tanto, es probable, que el hecho de que se desconozca nuestra legislación estatal, no lleva de facto a la descalificación en lo general ya que hacerlo condenaría a todo el gremio y que probablemente no es la realidad histórica en nuestra entidad federativa.

Ximena sabía de la existencia inauténtica de la oralidad. Es decir, conocía que podían darse falsos juicios orales y el abuelo le había mostrado la inautenticidad de los juicios orales sumarios del Estado mediante una referencia a un texto del Magistrado José Nieves Luna Castro titulado “Introducción y características generales del Nuevo Sistema de Justicia Penal”, texto publicado en el libro El Sistema Penal Acusatorio desde la perspectiva Constitucional. La cita que hacía el abuelo dice lo siguiente: “La reforma del año dos mil ocho generó diversas actuaciones por parte del Poder Judicial de la Federación; ha habido también reformas de carácter local, donde se implementaron sistemas distintos, algunos incursionando en la oralidad pero sin ser juicios acusatorios en el sentido estricto;...”

Por esto, ella guardaba una nota periodística local en la cual otro abogado, mejor enterado, había puesto los puntos sobre las íes y ella casi coincidía con su opinión:

1). Sí es necesario que los abogados nos capacitemos para desarrollarnos profesionalmente, dentro del nuevo Sistema Penal Acusatorio y Adversarial; porque fuimos preparados bajo los principios de un sistema diferente, es decir, el mixto inquisitivo, donde las pruebas que recaba el Representante Social en la averiguación previa, subsisten durante todo el juicio y son la base para el dictado de la sentencia y donde el indiciado y procesado es culpable hasta que no pruebe lo contrario. La presunción de inocencia, era un mito.

2). Es incorrecto afirmar, que para tal capacitación se requiera un mínimo de 450 horas. La actualización y capacitación a que debemos estar sometidos, los abogados, debe ser permanente.

3). En nuestro querido estado de Veracruz, NO se ha implementado el Nuevo Sistema Penal Acusatorio y Adversarial, en los términos de la Reforma Constitucional de 18 de junio de 2008; las Reformas a los artículos 279 a 286 del Código de Procedimientos Penales, de 2 de agosto de 2007 y 8 de septiembre de 2010, de ninguna manera constituyen reformas legales que se adecúen al nuevo sistema aludido. En su momento, sólo sirvieron para un fin mediático gubernamental; máxime que los principios rectores en que se sustenta este sistema son la publicidad, contradicción, concentración, continuidad e inmediación, con características de ACUSATORIEDAD Y ORALIDAD y que contempla la participación de tres jueces, el de control o garantías, el de juicio oral y el de ejecución de sentencia.

4). Es un sistema de justicia integral, porque abarca diferentes contenidos y su construcción se irá elaborando con la participación de la sociedad y sus operadores y la voluntad política del gobierno, sobre todo, porque implica mucha inversión económica real y efectiva en la preparación de policías, Ministerios Públicos, peritos y toda la infraestructura respectiva.

5). Por todo ello, también es necesario que el Congreso del Estado, antes de aprobar las reformas legales pertinentes, convoquen a reuniones, donde todos sean escuchados, no sólo los operadores y barras o colegios de abogados, sino a la sociedad en su conjunto, porque el derecho siempre se genera a partir de sus relaciones y por ende es parte de su cultura y la cultura de la verdad está implícita, en este sistema.

6). Las casas de la Cultura, de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y los Institutos de la Judicatura Federal, en el estado de Veracruz, son entidades abiertas a los abogados, donde se recibe capacitación y actualización.

En los días en que aparecieron publicadas aquellas notas aún no se había aprobado el Código de Procedimientos Penales para el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave (México). Se trata de un ordenamiento en el cual se regula el Proceso Penal Acusatorio y Oral. Las notas periodísticas que guardaba Ximena mostraban la ambigüedad del contexto situacional o, al menos así lo creía ella. Dando lugar a un futuro incierto.

sábado, 19 de enero de 2013

Fubol rápido

"Parque de Los Tecajees"

Alguna de las tantas descripciones que existen del parque “Los Tecajetes” en Xalapa, Veracruz (México) afirma que el nombre de los Tecajetes se debe a una voz náhuatl que significa cajete de piedra. Lo que se conoce cómo “Parque de Los Tecajetes” fueron extensos arenales, que cubrían parte de la avenida Manuel Ávila Camacho hasta el Hotel Xalapa. En algunos puntos, había espacios fértiles donde los habitantes sembraban hortalizas.

Aprovechando la hondonada que de manera natural tiene el sitio (en forma de tecajete), las autoridades construyeron un parque zoológico que durante algún tiempo funcionó y que ya no existe. Después se reconstruyó mediante la instalación de fuentes, arriates, juegos infantiles, una pista de patinaje y áreas para la práctica de ejercicios, tal como hoy se le conoce. Estanques con variedad de peces multicolores, un foro para presentaciones de artistas urbanos, excelentes paseos con veredas atascadas de exuberante vegetación, espacios muy adecuados para disfrutar de una comida campirana con excelentes asadores.

Uno de los grandes atractivos para los jóvenes es la cancha de futbol rápido. Allí “Las Serpientes” echaban la cascarita, Julio el hijo de la cocinera y a quien por homonimia apodaban la “Momia”, entre ellos. La novedad es que juegan juntos ellos y ellas. Un domingo, Juana invitó a Ximena por petición de su hijo para que fuera a ver el partido. La nieta del viejo juez, motivada por las pláticas de Fernando, aunque no le gustaba ese juego, aceptó la invitación y, a decir verdad, la pasó muy bien. Echó porras como no se creía capaz, gritó el gol hasta sentir que le dolía la garganta y, sobre todo, saboreó los pambazos de frijol con queso de cabra que había elaborado la mamá de Julio, acompañados con agua de limón.

En un descanso Julio, animado por el triunfo y la comida comenzó a soltar lo que traía atorado desde hacía varios días. Le contó que apenas había terminado la preparatoria nocturna, ya que perdió algunos años, pero estaba resuelto presentar el examen de admisión para la carrera de leyes en la Universidad Veracruzana, como aprobar ese examen es tanto como sacarse la lotería, le pedía que le ayudara a prepararlo.

—Ximena, sin pensar que le echaba sal a la herida, preguntó: <<¿Qué te motiva a estudiar la carrera?>>.

—Julio: <<La injusticia sufrida>>.

Julio, el hijo de la cocinera fue sorprendido por el padre de la muchacha teniendo relaciones con su novia, la muchacha de los jugos, la hija del tendero, con el pleno consentimiento de ella. Siendo adultos solteros, ello no significa ningún problema legal. Sin embargo, la novia por temor a su padre, alegó que fue violada. El tendero llamó a la policía y detuvieron a Julio acusado de violación.

“Felices los que son perseguidos por la justicia” —Le había dicho su madre, una cristiana profunda conocedora de la Biblia.

Sin embargo, Julio por primera vez supo lo que es el dolor. La impotencia ante los represores. Desde el momento de la aprehensión su voluntad fue suprimida. Le pusieron las esposas. Lo subieron a la batea de una camioneta, le tiraron boca abajo en la misma, lo trasladaron a un lugar tenebroso, le encerraron, después de ordenarle que se quitara el cinturón y los cabetes de los zapatos. Tuvo que refugiarse en la esquina de aquella celda sucia. Arrinconado sufrió los embates toda la noche de un grupo de sujetos que apenas si alcanzaba a distinguir. Amenazaban con violarlo, pues esa era la bienvenida obligatoria para los violadores.

Sorprendentemente, les contuvo la imagen de la virgen de Guadalupe que se había hecho tatuar en la espalda, pero no por ello lo dejaron de acosar. Estaba sufriendo en nombre del amor, ya que él y la hija del tendero se amaban sinceramente. Tenían planes de matrimonio. Se lo había dicho a su madre, pero estaban sumergidos en la pobreza y, sobre todo él, quería una boda digna para su novia. Ella había llorado de arrepentimiento por la acusación y él la perdonó. “El varón perdona y olvida”, según Gandhi.

Cuando por fin, después de tres días, lo trasladaron a la prisión preventiva, Julio se percató que sería la prisión definitiva. Pudo darse cuenta que no existía ninguna diferencia con la prisión para sentenciados. Era exactamente lo mismo. Le habían convertido en niño otra vez, pero siendo un adulto esa es la peor humillación. Tenía que pedir permiso para todo y su vida estaba reglamentada minuciosamente. Tuvo que lavar los baños, que por cierto estaban asquerosos.

No obstante sucedió algo extraordinario. Cuando el padre Pepe en un sermón dominical les dijo que éramos cosa entre las cosas y animal entre los animales y les puso como ejemplo la hermandad de Francisco de Asis con todos los seres del universo, Julio sintió de verdad que su perro era sus hermano y que los astros también. Hoy recluido y castigado por una violencia que no ejerció, sintió que los presos son sus hermanos más cercanos, los más próximos.

Cuando lo liberaron de repente y los represores le empezaron a tratar con sumiso respeto, escuchó que alguno de ellos decía: “Éste está bien parado”. Él no entendió. Cuando en la calle vio a su madre con el santo rosario en la mano, pensó que había sido un milagro. Nunca supo ni sabría de la intervención de un alto jerarca de la iglesia católica. Pero, entre los sentimientos encontrados que dominaban su corazón, resolvió que estudiaría la carrera de leyes y, desde ese instante, comenzó a revestirse con el hábito de la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno lo suyo.

Ximena le escuchó en silencio y aceptó auxiliarle en la preparación de su examen de admisión.

viernes, 18 de enero de 2013

Una mujer muy brava


Habían estudiado el mismo libro y estaban examinando sus conclusiones. Existía entre ellos un entendimiento sorprendente, después de tantas y tan acaloradas discusiones. Fernando y Ximena una pareja que sabía que el avenimiento y la ternura llegaban como oleadas y que había que estar preparados para la resaca. En este instante se entendían bien, pues el tema era común aunque cada cual le daba significados diferentes. Él pensaba en el Ministerio Público como el campo de realidad en donde debería realizarse profesionalmente. Ella estaba interesada en ese mismo campo para conocer a quienes serían sus adversarios en la arena del proceso penal.

—Fernando: <<El autor concluye que el Ministerio Público es una institución de representación social que tiene a su cargo, con diversos matices, varias funciones esenciales relacionadas con la actividad de los tribunales y que en su conjunto han sido comprendidas en el derecho mexicano bajo la denominación de procuración de justicia>>.

—Ximena: <<El Ministerio Público posee dos tipos de facultades. Las más importantes se refieren a las de investigador, requiriente y accionante, principalmente en el proceso penal. En segundo término, el Ministerio Público puede realizar labores dictaminadoras o consultivas ante los tribunales en aquellos casos en que existe interés público o social>>.

—Fernando: <<El autor llama la atención sobre algunas cuestiones históricas para comprender el tema. Hace referencia a que en el derecho mexicano debe considerarse como esencial la reforma de 1900 al artículo 91 de la Constitución federal de 1857, ya que modificó la composición de la Suprema Corte y suprimió de la misma los cargos de procurador general y de fiscal, para crear la Procuraduría de la República como cabeza del Ministerio Público y dependiente del Ejecutivo federal, de acuerdo con el modelo francés>>.

—Ximena: <<Sin embargo –explica el autor‒ que en la práctica se desvirtuaron las funciones de investigación del propio Ministerio en virtud de que los códigos de procedimientos penales, tanto federal como de las entidades federativas, otorgaron funciones de policía judicial, es decir, de investigación, a los cuerpos de seguridad y al Ministerio Público pero también al llamado juez de instrucción, lo que produjo el resultado de que dichos juzgadores se transformaran con frecuencia en pesquisidores, menoscabaran la labor del Ministerio>>.

—Fernando: <<Aquí vale la pena hacer dos acotaciones: una, que expresa el adagio popular, “Del dicho al hecho hay mucho trecho”; y, otra, no se debe dejar la investigación a las policías de seguridad>>.

Mientras se trataba de recitar lo que decían los autores, en este caso Héctor Fix Zamudio, Ximena no titubeaba al hablar, ni ante los demás ni ante Fernando, pero en cuanto éste emitía una opinión personal, ella se inhibía, pues apenas era una estudiante de leyes y Fernando un profesional con una respetable trayectoria a pesar de su juventud.

Lo mismo le había sucedido en las pláticas con su abuelo. Este recuerdo le llevó de nuevo al Apocalipsis del viejo juez y volvió a la recitación para que Fernando no creyera que había ignorado su parecer:

4.- A los jueces no les corresponde la investigación de los delitos. Sólo en la medida en que el juez ejerce su razón práctica como estilo de pensar, puede decirse que se comporta como juez y sustancializa una conducta judicial. En este problema va montado el ser o no ser del juez: su nota ontológica es el modo de pensar que sea capaz de desplegar. Una sentencia elaborada bajo el conjuro de un estilo de pensar diferente, no es una sentencia; y el juez que la elabora, no es juez. Como para Hamlet, también para los jueces estos problemas arriesgan su ser o no ser. El ser y la nada, para decirlo posmodernamente, siempre que Hamlet nos queda demasiado lejos.

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Ximena aceptaba que el abuelo, como era su costumbre, había utilizado las palabras de otro para expresar sus propias ideas y sin hacer la obligada referencia, pero el cariño la conducía a restarle importancia al hecho.

—Ximena, asumiendo una actitud cuasi-doctoral: <<Lo principal es que el centro del proceso penal es el juicio oral. ¿Qué importa quién haga la investigación? Lo que importa es que las pruebas se desahoguen ante el juez. El yerro no está en la participación de las policías de seguridad sino en que el juez de instrucción se convirtiera en investigador. Yo me pregunto: ¿Hoy, el juez de control de la instrucción, terminará constituyéndose en investigador?

Fernando al ver semejante actitud en su novia, no pudo disimular una sonrisa que terminó en carcajada. Por primera vez supo que ella tenía la mano pesada, pues el golpe que le dio en la espalda es de pronóstico reservado. Había que andarse con cuidado, pues Ximena es una mujer muy brava y muy fuerte.

miércoles, 16 de enero de 2013

La Reyna de las pruebas


En la sala de la casa del difunto juez estaban reunidos Ximena, sus padres y Fernando su novio. En la recámara descansaba Doña Sara la señora de la casa. El tema de plática de los primeros es la salud de la última. El médico les había dicho que la viuda se había recobrado plenamente. Sin embargo, ninguno de ellos estaba seguro, pues no parecía estar en este mundo.

—Juana, al pasar por allí, les dijo: <<Está como “ida”>>.

—El padre de Ximena inició la plática: <<El médico dice que solamente es un mecanismo de defensa, que el colapso ocurrió por algo que la impresionó mucho y no se atreve a volver a encararlo>>.

—Ximena: <<Papá, tú sabes que la abuela es una mujer muy fuerte>>.

—El papá: <<De acuerdo, pero la muerte de tu abuelo le afectó mucho>>.

—Ximena: <<Sin duda, sintió la muerte de su esposo, pero mientras yo era un mar de lágrimas, ella estaba serena disponiendo todo lo que debía hacerse. Ella estableció las reglas del ritual funerario, no se venció ni un instante, su espalda estuvo recta en todo momento. Se reclinó en la iglesia, pero como es su costumbre>>.

—Fernando, quien casi era de la familia, caminaba admirando las composiciones de cuadros que hay en las paredes de la sala en la casa de la mujer de la que hablaban y pensó en voz alta: <<Su gusto por las pinturas es exquisito, pero los pintores son desconocidos.>>

—Ximena: <<Fernando estamos hablando de cosas serias>>.

—Fernando, ante la inesperada reprimenda contestó: <<Yo también>>.

—La madre de Ximena: <<Parece que Doña Sara despertó vayamos a verla>>.

Se trasladaron a la recámara en donde una mujer se resistía a salir de recuerdos lejanos y se negaba a asimilar el mensaje de su esposo muerto. Lo había recordado prácticamente todo. El impacto de leer el pensamiento de su esposo con la fuerza juvenil, en efecto, le impactó mucho, pero no es la muerte sino la vida, la que provocó la inmersión en los lugares más recónditos de su memoria. Si la tarea de la memoria también era olvidar, su memoria, como la mala sirvienta que es, no hizo bien su trabajo. Pero, se sintió tan a gusto en el mundo de sus recuerdos como un joven de hoy en la nube cibernética. Por esto no quería salir de allí. “Recordar es vivir y vivir es recordar”. Ciertamente, fueron los recuerdos los que la hicieron volver al mundo de Ximena, sus hijos (los papás de su amada nieta) y Fernando.

No obstante, un momento antes de tomar plena consciencia de quiénes estaban alrededor de su cama, resolvió pensar otra vez el “Apocalipsis” de su difunto esposo.

3.2. ¿Por qué la confesión se consideró la reina de las pruebas? Porque los hombres del Tribunal de la fe (la “santísima” Inquisición) creían en el cielo y en el infierno y la confesión de la culpabilidad (que comprendía el arrepentimiento sincero y el propósito de enmienda) es el camino seguro para la salvación de las almas. El confeso estaba a salvo. El vampiro que se colgó de esta creencia fue otra creencia, muy generalizada en los orígenes de este tribunal: el uso válido de la fuerza para obtener esa confesión, ¡Craso error!

El reino verdadero, aquel en el cual la confesión ha sido, es y será la Reyna es el proceso moral y no el campo del proceso penal. Así, la culpabilidad, la verdadera culpabilidad, aquella que comunica con todos los otros para transformar todo, para que el mundo no sea ya exactamente lo que es, es ciertamente el vínculo humano más profundo, la fuente de toda auténtica sociabilidad.

El verdadero fundamento del matrimonio, institucionalizado o no, el único solo que no es prostitución, es la confesión recíproca, una confesión llena de carne y de espíritu que dos seres prosiguen por toda la vida para mejor conocerse y mejor realizarse el uno por el otro, el uno con el otro. Por esto, me confesé con Sara, porque, y no recuerdo ni quien lo dijo,

La confesión conyugal (un sacramento del futuro) constituye la esencia del matrimonio. A medida que salgamos del estado grosero, bárbaro, en que estamos todavía sumergidos, contemplaremos cómo la gente se casa precisamente por esto, para esponjarse todos los días, para decir todo sin reservas, asuntos, ideas, sentimientos, para no guardar nada para sí, para poner en común su alma toda entera

Espero y confío que mi esposa haya comprendido que toda confesión es declaración de amor  y de culpabilidad al mismo tiempo. Bien entendida esta confesión, que es de naturaleza personal y ética, también puede ser asumida por el delincuente, de un modo libre, cara a la sociedad. Este es el fundamento de los procedimientos contemporáneos de justicia alternativa y restaurativa. Ésta es la base sobre la cual se puede construir la mediación y la conciliación.

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El impacto que sufrió Doña Sara radicó en darse cuenta que su esposo también había comprendido lo que ella entendió desde el primer instante. Solamente que ella no se confesó con él, pues hasta el momento de la muerte, lo consideró un hombre egoísta, “feliz”, y que creía tener por misión imponer esa felicidad a los demás y a ella primero que a nadie, muy al estilo americano, muy al estilo de la Ley y el Orden, aquella serie de televisión que él acostumbraba ver con frecuencia.

Ximena, sus padres y Fernando sufrieron un sobresalto cuando Doña Sara abrió los ojos con una expresión de gozo inmenso, pero bañados en lágrimas.
[Esta historia continuará]

martes, 15 de enero de 2013

El Movimiento de las Serpientes


El más común de los movimiento, y el que permite a todas las serpientes alcanzar su velocidad máxima, es el método serpentino. Es un movimiento ondulante en el que la serpiente empuja contra el suelo la parte trasera de cada curva u ondulación y se desplaza suavemente hacia adelante con movimientos fluidos. Sin embargo, Fernando Medina no estaba pensando en el reptil directamente sino en aquel movimiento social que emergía por doquier impulsado por hombres y mujeres jóvenes y cuyo centro es el teatro. Xalapa tiene teatros al aire libre, el más antiguo es aquel que se encuentra en la Facultad de Economía de la Universidad Veracruzana (y que antes fue la Escuela Normal Veracruzana). No se le ocurrió preguntar si los integrantes del Movimiento de las Serpientes también estaban ocupando este lugar para sus representaciones.

Los jóvenes entendían su tarea como una misión. De aquí que hayan tomado como inspiración un versículo del evangelio cristiano: “Miren que los envío  como ovejas en medio de lobos: sean, pues, precavidos como la serpiente, pero sencillos como la paloma” (Mateo 10: 16).

Ellos también invocaron como inspiración de su quehacer a Quetzalcoatl. Otra vez la unidad de la serpiente (coatl) con un ave, ahora no una paloma sino un Quetzal. La inspiración prehispánica arrancaba de algunas noticias que obtuvieron en Internet, como las siguientes:

Quetzalcóatl, es una de las principales deidades de las civilizaciones prehispánicas, presente en casi toda la Mesoamérica del siglo XV, que tiene desde su origen, un sin fin de misterios: considerado por diferentes historias como un hombre, un mito o una leyenda.

El origen de su nombre parte del náhuatl y significa “Quetzal”, ave de hermoso plumaje y “Coatl” que quiere decir serpiente, derivando en lo que comúnmente se conoce como la “Serpiente Emplumada”. Esta deidad fue una de las más populares en la tradición prehispánica, hace referencia a la unión de las aguas pluviales y las terrestres, lo cual, entre los pueblos agrícolas, era indispensable para su sobrevivencia, por lo que marcaba el origen de la vida misma.

Cuenta la leyenda que cuando la creación del mundo había terminado, los dioses y humanos vivían en armonía, todos eran felices, a excepción del dios Quetzalcóatl que veía con enojo como los humanos eran subyugados por los demás dioses. Por lo que decidió adoptar la condición humana para compartirles el conocimiento y el arte que poseían las deidades.

Al llegar al mundo de los humanos vagó por muchas tierras hasta llegar a Tollan, lugar que se dice, actualmente está en México dentro del Estado de Hidalgo. A su arribo se estaba ofreciendo un sacrificio en honor de su hermano Tezcatlipoca, y enfurecido por esta barbaridad, detuvo la ejecución.

El sacerdote que realizaba el sacrificio, gritó furioso, mientras el cielo se tornaba gris con nubes que anunciaban una gran tormenta, rayos y truenos. Quetzalcóalt los calmó y les dijo que mientras él estuviera en Tollan la ciudad florecería como ninguna.

Acto seguido alzó las manos al cielo y los vientos empezaron a soplar, despejando las nubes. Desde ese entonces, los hombres quisieron rendirle culto como a una deidad. Rechazó cualquier clase de lujo y los invitó a vivir con humildad y a aprender con la pureza del alma.

A partir de ese momento, Tollan creció y prosperó. El dios en forma de humano les enseño a cultivar las semillas del maíz, a trabajar el jade, oro y la obsidiana, a teñir el algodón, el arte de la astronomía, enriqueció su escritura, fomentó el culto a los dioses y prohibió los sacrificios humanos, en lugar de eso les enseñó el autosacrificio punzándose con espinas de maguey. Creó una orden de doncellas que se dedicarían a la limpieza y mantenimiento de los templos, en fin, la ciudad se convirtió en una ciudad grande, bella y sagrada.

Pero el dios Tezcatlipoca, hermano de Quetazalcóatl, no estaba contento con el desempeño de su pariente, así que ideó un perverso plan para destruir su imagen. Cierto día, Tezcatlipoca se disfrazó de anciano y le llevó un regalo a Quetzalcóatl, éste lo recibió con gran gusto y humildad, al ver que se trataba de un maguey que emanaba un líquido exquisito. Sin embargo, Quetzalcóatl no sabía que ese líquido tan delicioso era el “octli” o “pulque”, bebida embriagante que no había sido descubierta. Quetzalcóatl la bebió con mucho agrado, bebió y cantó como nunca. Estaba tan extasiado que llenó de deseos carnales, tomó como mujer a Quetzalpetatl, una sacerdotisa de su culto, rompiendo su celibato. A la mañana siguiente se sintió inmundo y tomó la resolución más difícil de su vida, pues ya no era digno de dirigir Tollan.

Se dirigió hacia el mar, construyó una barca con serpientes y navegó con rumbo a donde se pone el sol, prometiéndoles a los toltecas que volvería en un año “Ce Ácatl” para regresar a Tollan a vengar por esa traición. Casualmente ese mismo año prehispánico correspondía al año 1519 de nuestra era, año que llegaron los primeros españoles por la misma costa por donde Quetzalcóatl desapareció.

Fernando se percataba del motivo que animaba a los muchachos, “una ciudad grande, bella y sagrada” y los medios para lograrla: “Rechazó cualquier clase de lujo y los invitó a vivir con humildad y a aprender con la pureza del alma.” Había en todo esto una extraña similitud con el Apocalipsis de “Hernández”.

lunes, 14 de enero de 2013

Sobre advertencia no hay engaño


Ya tenía su primer aporte para Fernando y la preparación de su examen: Augusto Compte (1798-1857). Ximena abrió la laptop que le había regalado su abuelo y escribió una nota tomada de un libro de Julián Marías, Historia de la Filosofía, un libro escrito para jóvenes que preparan un examen:

Una y otra vez vuelve Compte, del modo más explícito, al problema de la historia, y la reclama como dominio propio de la filosofía positiva. Tout est relatif; voilá le seul príncipe absolu —había escrito ya en 1817, siendo un muchacho—, y en esa relatividad encuentra casi treinta años más tarde, la razón del carácter histórico de la filosofía, que puede explicar el pasado entero.

Comentario.- En la Introducción al primer Módulo del Programa de capacitación de la PGR está escrito lo siguiente: “En el presente Módulo el participante conocerá y analizará a partir de los modelos de valoración, los diferentes tipos de Sistemas Procesales Penales que se han desarrollado en la historia”. Así como para Comte el conocimiento y la historia pasan por tres estados que se llaman teológico, metafísico y positivo (éste último es el definitivo), los Sistemas Procesales Penales en el conocimiento y en la historia son también tres: inquisitivo, acusatorio y Mixto. ¡Todo-explicado!

Hecha la advertencia sobre el sentido del positivismo, podía comenzar el estudio que su novio le había encargado. Todavía recordó una referencia hecha por Julián Marías a las palabras de Compte: “Hoy se puede asegurar que la doctrina que haya explicado suficientemente el conjunto del pasado obtendrá inexorablemente por consecuencia de esta única prueba, la presidencia mental del porvenir.”

El propósito es claro: a través del presente Módulo, el participante adquirirá los conocimientos y criterios que le permitirán apreciar los distintos Sistemas Procesales Penales. ¿Por qué es importante este Módulo? Sin duda, la reforma constitucional marca un cambio histórico en la forma de la aplicación de la justicia en nuestro país (el documento alude a la Reforma Constitucional 2008 en materia penal). El cambio de paradigma requiere de un cambio en la cultura jurídica de los operadores de esta nueva forma de hacer justicia, y para ello es fundamental el estudio y comprensión de los sistemas penales en el mundo y en nuestro país; de cómo se han ido desarrollando y cómo los principios del Sistema Penal Acusatorio  son cada vez más aceptados en los países democráticos como la forma más eficiente y equilibrada de procurar y administrar justicia.

La nieta del viejo juez se quedó pensativa, pues el planteamiento no era nuevo para ella, lo había escuchado en su primer curso de derecho penal, parte general. Había guardado un cuadro sinóptico, buscó el documento, lo encontró y resolvió completarlo. La sinopsis quedó de la siguiente manera:

Evolución del derecho penal y procesal penal
Los tres estados del conocimiento y de la historia
Etapas del conocimiento y de la historia del derecho penal
Etapas del conocimiento y de la historia del derecho procesal penal
 
Teológico
 
Venganza
 
Proceso inquisitivo
 
Metafísico
 
Humanitaria
 
Proceso acusatorio
 
Positivo
 
Científica
 
Proceso Mixto

 

Fernando le había platicado sobre el Movimiento de las Serpientes. Estos grupos de jóvenes, muchachas y muchachos, que habían decidido vivir una historia diferente, no a la europea (sin ignorar los valores occidentales, pero sin someterse sin más ni más a ellos), rastreando en la medida de lo posible los valores del viejo mundo, es decir, el prehispánico o precolombino (no el europeo, como se creía comúnmente). ¿Cabrían los procesos penales de los mexicas dentro de su cuadro sinóptico? Un juez que desde muy temprano se sentaba en su petate a escuchar y resolver los conflictos de los aztecas. Un juez que solamente tenía una parcela con milpa para su sustento. Un juez que era también un hombre prudente y sabio, según las crónicas de los propios occidentales.

Los usos y costumbres de los pueblos indígenas no se remontan hasta la era prehispánica. Algunos de esos usos y costumbres tampoco resultan ejemplares, pues están pugna con los más elementales derechos humanos. El Movimiento de las Serpientes no pretendía copiar, ansiaba sus propias creaciones. Ellos pretendían ser creadores o, mejor aún, co-creadores, ya que se percataban que su historia nueva no arrancaba de la nada, sino que estaba inmersa en una cultura que no era de su agrado y que querían cambiarla. En cierto modo, el Movimiento de las Serpientes se asemejaba al movimiento hipee de los sesentas del siglo XX. Con la enorme diferencia de que en tanto aquellos protestaban contra los valores burgueses del tener, el poder y el placer, buscando tener todo en común, rechazando la autoridad de cualquier tipo y experimentado toda clase de placeres; el Movimiento de las Serpientes, creía en el derecho a la propiedad privada y en las limitaciones al mismo, pretendía hacer realidad la obediencia racional a la autoridad y pretendía la moderación en el placer. No ignoraban tampoco que el ser humano es mitad bruto y mitad ángel, pero la historia estaba a su favor, según la sabia interpretación de Antonio Beristain, prevalecería el carácter angelical del ser humano, pues de otro modo ya se habría devorados los unos a los otros, según aquella teatral sentencia de que el hombre es el lobo del hombre.

domingo, 13 de enero de 2013

El juez atosigado


Estaba una mecedora frente a la otra en la terraza enorme de la casa chica del difunto juez. En la mecedora de la izquierda estaba Doña Sara y en la de la derecha se sentó Ximena, ocupó el lugar que por la fuerza de la costumbre perteneció a su abuelo. Se levantó para acomodar la manta que su abuela tenía sobre las piernas. Ésta parecía dormitar, pero no era así. Meditaba en lo que le habían dicho que por el agotamiento de los trabajo que se había impuesto sufrió un “colapso”. Que a causa de ese estado de postración extrema y baja tensión sanguínea, con insuficiencia circulatoria, se le olvidaban algunas cosas, pero que la medicina y el reposo, le permitirían recuperarse plenamente.

<<¡Qué tontería! Ella recordaba todo>>. “La mujer perdona, pero no olvida” había dicho Gandhi. Ella perdonó mucho, pero, en efecto, no olvidaba. Con orgullo suprimió el apellido de su madre para colocar en su lugar el “de Hernández”. Su hombre no era guapo, pero sustituía la deficiencia con gallardía. Él era un juez que se caracterizaba por el esfuerzo y arrojo en ejecutar las acciones y acometer las empresas. Gracias a esta cualidad llegó a ser juez de primera instancia en materia penal.

En las noches de luna en Xalapa, el juez la invitaba a sentarse en las mecedoras que había comprado exprofeso para ello y le platicaba con entusiasmo las cosas del día. Ella también quería ser escuchada, pero no tuvo esa fortuna. No se sentía disgustada por esto, pues la personalidad de su feo esposo lo dominaba todo y ella se sentía afortunada por éxitos del hombre a quien amaba tanto. Encontró la manera de expresarse ante a él con los pequeños detalles. Le servía una copa de coñac, prendía el tocadiscos para escuchar las canciones de Toña “la Negra” o de Chabuca Granda. Desde antes de su llegada colocaba flores en el florero de la mesa que estaba a su lado. Él había dejado de fumar, pero cuando lo hacía siempre encontraba cigarrillos, cerillos y cenicero a la mano. Su esposo ni cuenta se daba, pues esas cosas tenían la obligación de estar allí. Lo importante es que se sentía a gusto.

Por todo lo anterior, se sorprendió cuando empezó a llegar y seguir esa grata rutina, pero con una variante el juez hablaba poco. No resistió la tentación de cuestionarlo pues ella era su esposa no una empleada. Fue la primera vez que escuchó la palabra “colapso”. El poder judicial ha colapsado. La parca explicación de su marido, <<Destrucción, ruina de la institución, sistema, estructura, etc.>>, Le hizo recordar aquella descripción de Daniel E. Herrendorf en su libro El Poder de los jueces. Un libro que su director de tesis le impuso leer.

Uno imagina al juez atosigado lleno de causas pendientes, de audiencias cruzadas, de problemas insolucionados, almacenamiento de expedientes que no ha leído ni entrevisto, y atormentado en la busca de la más imprescindible jurisprudencia y doctrina que cupiere citar a fin de no seguir gastando tiempo escaso en mucha erudición. La informática jurídica añade un dulce sabor ordenador al caos de la materia.

Sin embargo, la informática jurídica aún no se había incorporado al rol del juez en Veracruz (México). Lo novedoso es que un burro de trabajo como lo era su esposo emitiera una queja. Le escuchó como quien escucha un rebuznar desentonado. Ahora bien, seguía diciendo Herrendorf, ante el enjambre de cuestiones que el juez tiene por delante, una función le resulta ineludible: pensar adecuadamente cada uno de sus pasos, interpretando las conductas que el expediente describe, valorándolas correctamente, eligiendo con precisión las normas que conceptualicen esas conductas, y, en fin, pensando con su cabeza de juez vocacionado por la justicia cuál es de todas, la mejor solución. Pues la justicia no es más que la mejor posibilidad coexistencial ante una situación determinada.

Apenas hacía unos cuantos días que su marido le había contado cómo había organizado el trabajo. De modo, que no tenía más carga que firmar al calce y al margen de los expedientes, lo cual le permitiría jugar dominó con los amigos, <<como siempre lo había deseado>>. No cabía duda para ser mentiroso se necesita tener buena memoria. Ella sintió en su corazón que el hombre que había colocado en un nicho había pasado de ser un buen juez a convertirse en un mal juez y como las cosas no pueden escindirse también ese día o, mejor aún, esa noche, dejó de ser un buen hombre para convertirse en un mal hombre. Pronto comenzaron las noches de juego de dominó y terminaron las pláticas en la terraza grande.

Doña Sara siguió sumergida en sus recuerdos:

El problema se muestra en dos instancias. La primera, si se trata de un buen juez o de un mal juez. No hay motivos para pensar que todos los jueces son buenos, que sienten la ensordecedora voz de la justicia escarnecida y viven su judicatura con efusivo rigor. No es así. Muchos jueces han llegado a la magistratura de la misma manera que cayó el gobierno de Napoleón el Pequeño: por casualidad.

Desde aquella noche Doña Sara Mendoza de Hernández abrigó la convicción de que los jueces utilizan un discurso hacía afuera para persuadir al pueblo de que ellos son los administradores de la justicia, pero hacia dentro de sus solemnes instituciones alegan que no pueden cumplir con su función de impartir justicia, porque cada uno de ellos es un juez atosigado. Otra manifestación del abrazo mortal de la mentira.

sábado, 12 de enero de 2013

DIAMANTE





“En mineralogía, el diamante (del griego antiguo αδάμας, adámas, que significa invencible o inalterable) es un alótropo del carbono donde los átomos de carbono están dispuestos en una variante de la estructura cristalina cúbica centrada en la cara denominada «red de diamante». El diamante es la segunda forma más estable de carbono, después del grafito; sin embargo, la tasa de conversión de diamante a grafito es despreciable a condiciones ambientales. El diamante tiene renombre específicamente como un material con características físicas superlativas, muchas de las cuales derivan del fuerte enlace covalente entre sus átomos. En particular, el diamante tiene la más alta dureza y conductividad térmica de todos los materiales. Estas propiedades determinan que la aplicación industrial principal del diamante sea en herramientas de corte y de pulido.”

Esto es lo que Ximena había leyó que es un diamante, pero no le aclaró en lo absoluto porqué la Procuraduría General de la República (PGR) a su Propuesta para la implementación del Sistema Penal Acusatorio Adversarial le puso por nombre “Proyecto Diamante”. Lo cierto es que debía estudiar el material contenido en la Propuesta, ya que le prometió a Fernando que, cuando regresara, le ayudaría a preparar su examen para conseguir la beca del postgrado, el cual versaría sobre las tareas del Ministerio Público en México. Aprobar dicho examen es requisito para el otorgamiento de la beca. Para Fernando todos los trámites se habían deslizado fácilmente, “Como cuchillo en mantequilla” —Le había dicho. Pero, el examen es otra cosa.

Él creía que el examen era otra cosa. Fernando reunía experiencia y conocimientos sobre la materia, pero convencido de que se progresa con base en la confianza en sí mismo, quería llegar muy bien preparado. En esto, ella también difería de su novio, pues la abuela le había enseñado que se progresa sobre la base de la confianza en Dios. Total que para no caer en otro de sus interminables debates, concluyeron: “A Dios rogando y con el mazo dando”. Así que no le quedó otra que abrir el documento de la PGR, no sin antes contemplar otro diamante, aquel que estaba engarzado en un anillo que llevaba en su dedo anular de la mano izquierda y que simbolizaba el regreso de Fernando para fundar un hogar una vez concluidos sus estudios de postgrado y ella, a su vez, los de licenciatura. Se reprochaba su debilidad, pero es que la joya estaba realmente preciosa.

Metódica como ella era comenzó por leer la Presentación del Proyecto:

El Proyecto Diamante tiene por objeto estandarizar los conceptos, criterios, principios y procesos de actuación de los agentes del Ministerio Público, Policías y Peritos, en el marco de un Sistema de Justicia Penal Acusatorio, a través de un programa de capacitación con alcance nacional, desarrollado por expertos de México, Colombia y Estados Unidos de América.

Después de esto, seguía la explicación del programa de capacitación. El número de módulos, tantos corresponden a la estructura legal de los procesos penales dirigidos a los agentes del Ministerio Público, Policías y Peritos; tantos destinados al nuevo rol del agente del Ministerio Público, tantos específicamente para los Policías; otros tantos dirigidos a los Peritos. Termina el programa con un módulo dentro del cual se realiza una simulación de juicio oral.

Por último, la Presentación describe la estrategia del programa, cada módulo cuenta con una Guía para el Participante  y materiales de apoyo, desarrollados conjuntamente por personal de la PGR, del Departamento de Justicia de los Estados Unidos de América y de la Secretaría de Seguridad Pública Federal (Por cierto ya desaparecida como tal), en su caso, con el financiamiento de Estado de los Estados Unidos, y de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Solamente la presentación le hizo comprender porque razón su novio se interesó tanto en El abrazo mortal de la mentira. Las siguientes fueron las palabras de Norberto Bobbio sobre este asunto:

Sin embargo, hay que reconocer lealmente que hasta el momento no se ha visto en el escenario de la historia otra democracia que no sea aquella conjugada con la sociedad de mercado. Pero estamos comenzando a darnos cuenta de que el abrazo del sistema político democrático con el sistema económico capitalista es a la vez vital y mortal, o mejor dicho, es además de vital también mortal.

Ximena recordó unas palabras de su abuelo que no pudo comprender cabalmente: “En pareja se puede convivir o mal-vivir” (Al decir esto, el abuelo estaba pensando en su relación con Clemencia), pero Ximena replicando ni más ni menos que a Norberto Bobbio consideró que la relación entre el sistema político democrático y el sistema económico capitalista no es una convivencia sino una “mal-vivencia”.

Se resistía a leer estas notas. Su novio y ella se consideraban demócratas convencidos y estaban seguros que los juicios orales son una flor exquisita nacida en el jardín esplendoroso de la democracia. Ximena no soportaba la idea de que los juicios orales se pusieran en funcionamiento al cobijo de un abrazo mortal y no de un sol vital.